
Después de un par de años exitosos, en los que agrupación originaria del DF rodó por todo México para presentar lu primer larga duración, Sonido Gallo Negro se metió al estudio para grabar su segunda placa. La expectativa era grande, debido al éxito y buen recibimiento de su anterior trabajo, Cumbia Salvaje, pero el nuevo disco es decepcionante. No porque esté mal tocado o mal grabado, sino porque un grupo instrumental no se puede dar el lujo de repetirse. Faltó experimentar, ser atrevido, conquistar otros estilos dentro de su género. Buscar sonidos novedosos. A Sonido Gallo Negro no le falta talento, pero sí imaginación..
Publicado originalmente: número 8 de la Revista La Mosca