
Hace unas semanas escribía sobre la influencia que tuvo Napster en la forma de consumir y compartir música gracias al formato .mp3, que nos permitía almacenar en nuestra computadora toda nuestra biblioteca musical. El único problema era que no la podías transportar de un lado a otro a no ser que la quemaras en varios discos. Podías comprar alguno de los reproductores MP3 que existían a finales del siglo pasado y principio de este pero carecían de capacidad, complicados de usar además de ser costosos.
La solución llegó de la mano de Steve Jobs, que recientemente había regresado a Apple para salvarla de la banca rota. El 31 de octubre, el gurú de la manzana verde, presentó al mundo el iPod, un pequeño aparato con capacidad para almacenar hasta 3000 canciones, fácil de usar a un costo relativamente bajo. Nada volvió a ser igual.
De la mano del iPod llegó iTunes, una app que te permitía administrar tu música y agregarla al iPod de manera fácil y rápida. Con iTunes llegó iTunes Store, una tienda online que te permitía comprar canciones o discos completos (una especie de Napster legal) a bajo costo: .99€ de dolar la canción y $9.99 dólares el álbum. De pronto no necesitabas salir para conseguir tu música y si tenías que hacerlo podías llevarla a donde quisieras.
Hoy en día esto parece la antigüedad, ahora podemos llevar nuestra música a todos lados en un aparato que además es teléfono, y cámara, y consola de videojuegos, y además tiene internet. El iPod terminó por ser obsoleto. Aún así se que varios como yo recordarán con nostalgia la primera vez que tuvieron un iPod y sintieron el poder de 80 gb en sus manos, 20,000 canciones en sus manos.
El pasado 9 de septiembre, el iPod Classic nos dejó. Sólo tenía 13 años. Como un grande, murió joven.
Publicado originalmente en: gamerstyle.com.mx