El silencio no es indiferencia: Clan Of Xymox en México
- Ruy Martínez
- 28 oct 2016
- 2 Min. de lectura

Fotografía: Edy Yañez (Revista Kuadro)
¿Qué se puede decir del concierto de Clan of Xymox? ¿Por dónde empezar? Hay tantas cosas que mencionar, tanto que resaltar. Podríamos empezar con la ironía de una noche tan colorida para un grupo tan obscuro. No, será que resultaría mejor que mencionemos el setlist inspirado en recorrer toda su carrera. O será que podemos arrancar con la presentación de Decoded Feedback, banda electrodark, poderosa, como ella sola.
Hay que empezar por la gente, obscura, introvertida e inaccesible (aparentemente). Son de una estirpe distinta al resto de rocanroleros; mientras los metaleros expresan sus emociones a través de gritos guturales y cabeceos que amenazan con dislocar su cuello, los fans de Xymox y de la mayoría del darkwave son tranquilos, como si no tuvieran prisa por expresarse.
Cuando tocó Decoded Feedback se sentía un ambiente apagado, no aburrido, más bien como de extrema concentración. Aunque, en otro tipo de shows, esto se podría interpretar como apatía, en realidad esa es la forma en que demuestran respeto al grupo. No se necesitan gritos, ni llantos, ni slam revienta cocos. Con la simple atención y un aplauso al terminar la función basta. La banda abridora publicó esta mañana en Facebook: “Qué increíble noche (…) amamos México y esperamos volver pronto.
Con Clan of Xymox las cosas no cambiaron, no importan los años de carrera, la trayectoria impecable o el hecho de ser una banda pionera que ha inspirado cientos, si no es que miles, de agrupaciones alrededor del mundo, la euforia no está permitida. Los gritos al inicio de “Hail Mary” o “Farewell” son más que suficientes. El baile tranquilo e individual de unos cuantos es la muestra de admiración que los alemanes requieren. Ni siquiera necesitaron del grito de guerra:”Otra, otra”, que los rockeros mexicanos entonan en cada concierto, para regresar dos veces al escenario. Saben que lo que tocaron no es suficiente, no requieren recordatorio.
30 años de carrera se resumieron en poco más de 90 minutos. Masters of Mind, Body and Soul,su disco más reciente, fue el protagonista de la noche, cuatro canciones (23.5% de la actuación) salieron de él. Empezando por “I Close My Eyes”, melodía que abrió el concierto. Pero no fue lo único, canciones de tiempos de antaño fueron las que se llevaron la noche provocando el baile tranquilo e individual anteriormente mencionado. “Back Door”, “Stranger” o “Muscoviet Musquito”, incluso provocaron el cantó de algunos asistentes. “Delete”, cerró la noche, el público con euforia disfrazada abandonó el lugar. La noche fue un éxito rotundo.
Al mismo tiempo que Clan of Xymox iluminaba la noche con sus melodías obscuras, en un lugar de reforma Cafe Tacvba, banda completamente distinta, se llenaba de gritos y elogios; brincos y llanto. El silencio es otra forma de mostrar respeto y admiración. Sólo escuchar y dejar escuchar.
Publicado en: Revista Kuadro