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La vida en rasta: Easy Star All Stars y Groundation en El Plaza

  • Ruy Martínez
  • 9 nov 2016
  • 2 Min. de lectura

Foto por: Ksenia Guerrero (Revista Kuadro)

Un Plaza Condesa lleno recibió a dos de las agrupaciones más importantes de reggae a nivel mundial. Easy Star All Stars y Groundation llenaron el recinto de baile, cannabis y, sobre todo, buena música.

El concierto empezó pasando las nueve de la noche. El Plaza poco a poco se iba a llenando mientras en el escenario las luces se apagaban anunciando el inicio del set de Easy Star All Stars. Una constelación de estrellas provenientes de la disquera Easy Star se adueñaron del entablado e interpretaron, durante poco más de una hora, canciones propias y covers -provenientes de sus célebres tributos-. Los de Nueva York se lucieron, pero una estrella brilló más que las otras: Kirsty mujer madura, con voz angelical y belleza sin igual, conquistó a los asistentes. “Money”, “Lovely Rita”, “Thriller” y “Karma Police” fueron las canciones más coreadas del repertorio.

Easy Star All Stars dejaron el escenario con una gran ovación, pero la noche no había terminado. En El Plaza no cabía un alma más y la espera se hacía larga para ver a la banda californiana Groundation. Tras veinte minutos Harrison Stafford y compañía subieron al escenario para dar comienzo a unos de los mejores tributos a Robert Nesta “Bob” Marley.

El show mostró que el reggae no es un para cualquiera. Los músicos mostraron sus habilidades de improvisación y nadie mejor que el tecladista Marcus Urani que mostró su virtuosismo en cada nota. Cada vez que le tocaba “solear” el público se paralizaba. Otros que tuvieron una gran noche fueron los metales. El Sax, interpretado por Jason Robinson sonó magistral en cada nota.

¿Y las canciones? Es lo de menos, mas allá de la coreada “One Love”, el concierto se basó más en mostrar las habilidades de sus intérpretes. Groundation es más un grupo de jazz que de reggae, donde la improvisación y asociación de los músicos triunfa por encima de una melodía específica. Lo que vimos ayer, bien lo pudimos haber visto en un festival de jazz en el CNA, donde no importa la cantidad de canciones sino la cantidad de solos. En pocas palabras, los de California, no dieron un concierto anoche, dieron una clase de cómo se debe de hacer música.

Hora y media duro la clase, 90 minutos de reggae puro y sin ataduras. Larga vida a Groundation y larga vida a nosotros para poder seguir disfrutando de su música.

Publicado en:Revista Kuadro

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