
Foto por: Luis Contreras (Revista Kuadro)
Mucho ruido, mucho baile y mucho “rocanrol” se vivieron ayer en el Foro Sol. Bandas nuevas que generan pasiones adolescentes. La vieja guardia que llena de nostalgia. La agrupación inglesa, que no llenó su escenario pero puso a todos a bailar. Todo junto en un escenario: el Vive Latino.
Tropikal Forever se encargó de abrir las actividades en el escenario Tecate Titanium. Los ‘tropicosos’ recibieron a los asistentes con baile y buena vibra. “Voy hacia el mar”, “Gloria” y “Cuñado” pusieron a bailar a todos. Después de hacer un tributo a la Cuca, con la versión ‘cumbianbera’ de “Hijo del lechero”, invitaron a subir al escenario a Facundo para cantar “Saltando sin parar”, mismo que fue recibido con aplausos y euforia. La banda cerró su show con sus éxitos: “Los Ovnis” y “No hay luz”. Buena forma de empezar el día.
Mientras Centavrus amenizaba el escenario principal, A Band of Bitches saltaba al entablado del Estadio “Palillo” para continuar la fiesta. Los ex Plastilina Mosh deleitaron al público con canciones ‘electrolatinas’ como: “Mambo” y “Noreste Caliente”, esta última fue el momento más prendido de su presentación.
Con un Foro Sol lleno (al menos la pista) DLD saltó al escenario. Desde el principio al final la banda prendió a la multitud. Tocando canciones nuevas como: “Soy” o viejas como “Por siempre” o “Dixie”, Paco y compañía desgarraron las gargantas de sus fanáticos. Al escenario principal le faltó poco para caerse. Los antes conocidos como Dildo, demostraron que ya son parte de las grandes ligas.
En el escenario Indio siguió Enjambre, que a diferencia de sus antecesores, les quedó grande el escenario (otra vez). “Sábado perpetuo”, “Tulipanes” y “Semiluna”, prendieron pero no tanto. Sí tuvieron a sus fieles seguidores, pero hubiera estado mejor que tocaran en un espacio más pequeño.
Aunque en papel Brandon Flowers parecía ser de lo más fuerte del cartel, la realidad fue que tocó ante un escenario vacío. Poca gente lo fue a ver y los que fueron solo corearon las canciones de The Killers. Precisamente esas fueron los grandes momentos que, el originario de Las Vegas, vivió. “Human” y “Read My Mind” sonaron con todo. Durante su presentación llovió pero no ahuyentó a sus pocos pero fieles fans. En general una gran presentación pero tiene que servir de lección para los organizadores. No todo lo que es oro brilla.
El escenario principal se llenó. El público que venía de ver a Cuca corría para apartar lugar. Aunque la grada no se llenó como hace cuatro años, la pista sí y todo por ver, una vez más, el regreso de Caifanes. “Perdí mi ojo de venado”, “Los dioses ocultos”, “Cuéntame tu vida” desgarraron gargantas y generaron nostalgia a los decenas de miles de aficionados. “Nubes”, “Viento”, “Antes de que nos olviden”, la lista de éxitos no paraba. “Amanece”, “Detrás de ti”, sin palabras. La noche terminó con tres canciones: “No dejes que”, “La célula que explota” y “La Negra Tomasa”.
Aunque no fue la mejor presentación de Caifanes, el público se puso a sus pies y sacó adelante el show. Afortunados se deben de sentir de que, hasta en los momentos no tan buenos, su gente los respalda.
Mientras todos bailaban al ritmo de Nortec en el escenario principal, la Carpa Rockampeonato vivió un momento épico. Fuimos pocos los testigos de ese acontecimiento llamado Happy Mondays, que generó un baile hipnótico y que parecía interminable. Los de Manchester tocaron como lo que son, unos grandes. Una hora de leyenda, “Step on”, “24 Hour Party People”, etc. Las canciones no importaron tanto como lo que generaron al puñado de gente que asistimos. Ver a “Bez” bailar y mover las maracas es algo inigualable. Escuchar la voz desenfadada y rasposa de Wilson igual. Nada mejor para cerrar la noche que con una fiesta de veinticuatro horas.
Otro día de Vive Latino se fue. Grandes bandas y buen ambiente han reinado durante el festival. Esperamos que siga siendo así.
Publicado en: Revista Kuadro