Cypress Hill: una noche llena de buen hip-hop
- 11 nov 2016
- 2 Min. de lectura

Foto por: Agustín Cervantes (Revista Kuadro)
A mediados de los noventa, una explosión de gangsta rap invadió al mundo. Bandas como NWA, marcaron la pauta de lo que sería el sonido y el contenido del género durante la última década del siglo veinte. Entre esas bandas sobresalió una integrada por un trío de chicanos. Con pinta de cholos, actitud violenta y olor a marihuana. Se bautizaron Cypres Hill, mismo nombre del barrio del que son originarios. Más de veinte años después del surgimiento de la banda, el destino me puso en uno de sus conciertos.
No había mucha gente en el lugar, pasaban las 21:00 horas y Sociedad Café llenaba de rimas el lugar. Los mexicanos hicieron todo para prender al público que recién se instalaba, pero no lo lograron del todo. Tuvieron la mala suerte de que el tráfico impidiera a los asistentes llegar puntuales. Además, las largas filas para las chelas impedían a los que sí llegaron meterse de lleno en el show.
Después de esperar unos veinte minutos tras la participación de la banda abridora, las luces se apagaron. Por las bocinas se oía una grabación que relataba los orígenes de Cypress, que terminó diciendo: “Ésta es la historia de Cypress Hill” que dio paso al DJ que empezó con los Beats de “Get Em Up”. Inmediatamente los brazos se levantaron y la euforia comenzó.
Entre mota y alcohol, Cypress continuó dando cátedra de buen hip hop con canciones como “Real State” o “Hand On The Pump”, pero no fue hasta que sonaron los primeros beats de “How I Could Just Kill a Man” que el público se entregó en su totalidad y más, cuando empezaron a cantar el coro en español.
Después siguieron varias melodías latinas que culminaron con “Armada Latina”, canción de tiempos recientes.
Siguiendo la táctica de bloques canciones separadas por temática, continuaron con “Yo quiero fumar”, lo cual provocó que el recinto se llenara de humo.
El climax llegó de la mano de “Insane in the Brain”, la canción más esperada de la noche, misma cumplió con las expectativas de la gente.
Los californianos cerraron con “(Rock) Superstar” terminando la velada con mucho poder, justo como empezó.
A pesar de ser un show corto, fue muy intenso y lleno de adrenalina. Un recorrido por la historia de una de las bandas más importantes de la década de los noventa, misma que ayudó a que el género actualmente goce de un respeto y popularidad que, hace veinte años parecía inalcanzable.
Publicado en: Revista Kuadro

Comentarios