Crónica: Los Pericos en Carpa Astros
- Ruy Martínez
- 17 nov 2016
- 3 Min. de lectura

Los Pericos, banda legendaria de reggae y ska argentino. Durante años ha sido venerada en nuestro país como gran representante de su género, aunque siempre le ha costado estar al nivel de otras agrupaciones argentinas de su estilo, como Los Fabulosos Cadillacs o Los Auténticos Decadentes. Por esa razón, sus shows no se dan en los grandes foros o palacios. Más bien ocurren en lugares pequeños, un poco más íntimos, como fue el caso de anoche y su presentación en la nueva Carpa Astros.
Eran casi las 8:00 p.m., a esa hora estaba marcado que tendría que empezar el concierto pero eso no sucedió. La gente, sin prisa, llegaba al lugar. Los que ya estaban adentro del predio prefirieron estar afuera de la carpa circense y disfrutar de una vuelta al carrusel o de un buen choripán en los food trucks, aunque la mayoría fumaba mientras esperaba su turno para comprar cerveza, y así hacer más amena la demora.
De pronto tambores, guitarras y trompetas empezaron a sonar en el escenario. La decepción fue que no se trataba de los originarios del Cono Sur sino de otra banda, mucho más fiestera y entrada en el ska, llamada República Fortuna. Originarios de Costa Rica, esta agrupación se acerca bastante al sonido de los años noventa del género en México: la fiesta, los coros pegajosos y las letras que incitan al amor y no a la violencia forma parte importante de su esencia musical.
Para cuando llegó la hora de los estelares de la noche, el público ya se encontraba prendido -con el precio de la cerveza más bajo que en otros foros, cualquiera se prende- y ansioso. Mientras algunos seguían afuera haciendo cola para un vaso de bebida embriagante, el escenario apagó sus luces y la banda liderada por Diego Blanco tomó sus respectivas posiciones. “Jamaica Reggae” fue la elegida para iniciar y, al igual que en su carrera, hacia un prometedor concierto.
“Entre Sombras”, “Nada que Perder”, “Complicado y Aturdido”… En fin, desde el principio se revisaron grandes clásicos porque, ¿para qué esperar al final? Tras “Pupilas Lejanas” y “La Mirada” vino una melodía nueva. Como paréntesis vale la pena mencionar que quizá su poco crecimiento en los últimos años se deba a la poca producción discográfica reciente. Después de que esta novedad pasara sin pena ni gloria, enderezaron el rumbo con “Waitin”, y para este momento los hits poco a poco empezaron a agotarse, o al menos eso parecía, porque lo que hace grandes a Los Pericos no es la cantidad de gente que pueden o no juntar en sus shows, sino la facilidad con la que metieron, durante tres décadas, al menos un par de decenas de canciones en el inconsciente rockero, rasta y skato a lo largo y ancho del continente.
“Monkey Man” (cover de Toots & The Maytals) unida a “Voy Caminando Lento”, armaron el slam con su ritmo “skacero” sabrosón, mientras que “Sin Cadenas” dio paso a uno de los momentos más esperados de la noche: “Runnaway”. Y es que, ¿quién no ha cantado y gozado con el máximo éxito de la banda?
Aunque después de esto el concierto parecía caer en picada fue con “Párate y Mira” que revivió cual zombie rastafari. “Home Sweet Home”despidió a los asistentes que, a pesar de que Los Pericos no se encontraba en el entablado, no se movieron ni un centímetro.
Hicieron encore con “Señales Erróneas” y cerraron con “No Me Pares”, para acabar con los ánimos hasta arriba.
Nota final: El show de Los Pericos está lleno de nostalgia, éxitos y sentimientos expuestos a flor de piel. Entonces, ¿por qué no tiene tanto poder de convocatoria como otras bandas argentinas? Paseando por el foro observé a los asistentes y quizás di con la respuesta: la mayoría, si no es que todos, rebasaban los 25 años, y una gran cantidad llevaban canas en lugar de rastas. Desgraciadamente, esta agrupación no ha sabido llegar a las nuevas generaciones, es una pena.
Publicado en: Indie Rocks!